Un día de otoño en el que estaba lloviendo dos niños pastores fueron al monte.
De pronto escucharon un ruido: ¡ooooh!, era un lobo que se les iba a zampar.
Cuando menos se lo esperaba apareció un caballero y le rajó la cabeza.
Así fueron felices y comieron estofado de lobo.
Redacción hecha por JESÚS CEA
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