domingo, 6 de noviembre de 2011

HALLOWEEN


Frankenstein tenía unos amigos un tanto raros, un hombre lobo, un vampiro y un fantasma. Los cuatro amigos iban a una escuela en Transilvania, donde había zombis, hombres lobo y demás fantasmas. A Frankenstein le gustaba la fiesta de Halloween y ese año decidió decirle al director del colegio que le dejara dar una fiesta en el cole por todo lo alto.   El director le dijo que estaba de acuerdo y pusieron un cartel en la entrada del cole para que se apuntara todo el que quisiera ir a la fiesta.
    Prepararon todo para la fiesta, telas de araña, calabazas con velas, el pasillo del susto, y un ponche riquísimo hecho con calabaza y alas de murciélago.
    Llegó el día de Halloween y la gente estaba haciendo cola para entrar… Eran muchísimos y todos disfrazados. Unos venían disfrazados de panaderos, otros de enfermeras, de bomberos; había disfraces hasta de niños normales. La fiesta era un éxito hasta que llegó la momia y enfadada porque a ella no le gustaba Halloween , se dedicó a romperlo todo.
    Frankenstein y sus amigos lograron tranquilizarla y hablaron con ella. Se dieron cuenta que lo que la momia quería era descansar y con tanto ruido no podía. Así que la regalaron unos cascos hechos con pelo de rata y se los pusieron.
    La momia, al no oír nada, se marchó feliz a su casa y dejó a los demás disfrutar de la fiesta.
    Y colorín colorado Halloween ya ha pasado………
                                       J. GABRIEL NIETO

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