LA GRADUACIÓN
Nuestra graduación fue el pasado lunes 17 de junio,
un día que todos recordaremos siempre.
Los discursos de las madres del principio fueron muy
emotivos, y en varios momentos las lágrimas insistían en salir de mis ojos. Por
dentro sentía una mezcla de alegría porque nos vamos de vacaciones, nervios y
sobre todo tristeza al pensar que quizás no volvería a ver más a mis compañeros
y amigos y que tal vez perderíamos el contacto para siempre.
Pero no todo fue tristeza, porque el teatro salió
genial, la gente se rio muchísimo y además les gustó porque, porque al salir
nos felicitaron y nos dijeron que nos había salido muy bien. En cuanto al
flashmob, salió muy bien y no estábamos apenas nerviosos.
Después, los vídeos con fotos eran muy bonitos y
hasta graciosos.
La merienda fue como un descanso, después de todas
las emociones vividas y sentidas.
También creo que ese día fue bonito porque estábamos
muy unidos, dejamos a un lado las diferencias y nadie estaba enfadado con
nadie.
El discurso de Chema nos recordó lo mucho que lo
vamos a echar de menos, y además dijo nuestras virtudes, lo que me hizo sentirme
más fuerte.
Espero no perder nunca el contacto con estos
compañeros y grandes amigos.
Aroa García Arias
¡SE ACABÓ!
Ya ha pasado el día de la Graduación. Eso
significa que nos vamos, ya no hay marcha atrás. Se acabaron los años en la Escuela Pública. Ahora iremos a
una nueva “casa”, una nueva “familia” con la que reír y llorar: el instituto.
Con el motivo de esa marcha
celebramos la Graduación. Ese
evento tan emotivo que lleno nuestros corazones con esos recuerdos que ya
pasaron y no se repetirán.
Para comenzar los discursos
del equipo docente, después la entrega de diplomas y orlas en las que algunos
ya estaban con los ojos vidriosos. Era imposible no soltar alguna lágrima al
escuchar las lecturas que recordaban toda una vida vivida con estos compañeros.
Aunque no acababa ahí, aun
faltaba por realizar la obra; gracias a ella la gente pasó de lágrimas a risas.
A continuación el flashmob, donde pusimos todo nuestro empeño y talento y donde
también la “Rubia” se lució bastante.
Parecía que las lágrimas
habían cesado cuando volvieron a surgir, esta vez con un emotivo video con el
que nos dimos cuenta que a pesar de los roces tontos somos un gran grupo y que
yo, particularmente, no podré vivir sin todas las alegrías que me han dado
todos mis compañeros.
Por desgracia no todos
seguiremos por el mismo camino, así que desde aquí quiero deciros a todos
vosotros:
María Merino País