Había una vez una abejita que no quería ayudar. Decía que era muy cansado ir de flor en flor cogiendo polen y luego llevarlo a la colmena. Pero ella se comía la miel sin haber ayudado.La abejita comprendió lo que le dijo la abeja. Desde entonces no para de ayudar.
Cuento elaborado por NOELIA
